Bunbury, emocionado por su concierto en la Romareda: “La presión de los fans nos ha empujado”

6 de julio de 2024. Esta fecha está marcada en rojo en la agenda de Enrique Bunbury y de sus seguidores. Ese día el cantante regresará a la Romareda 17 años después de su último concierto allí, en aquella ocasión en la gira de reunión de Héroes del Silencio. Será su primera comparecencia en solitario en el estadio municipal y la despedida de las dos minitandas de once recitales que arrancarán este diciembre en Argentina y que se reanudarán en junio en Ciudad de México.

La ilusión por su regreso a casa convierte el ‘show’ en un acontecimiento único. Una expectación plasmada en las 10.000 entradas que se despacharon en apenas tres días y en el hecho de que Bunbury ofreciera este jueves una rueda de prensa ‘online’ desde Los Ángeles para hablar específicamente de la cita en la capital aragonesa.

“He actuado cuatro veces en la Romareda, las cuatro con Héroes del Silencio. La primera fue en 1986 con Franco Battiato y El Último de la Fila. No habíamos editado un solo sencillo. El grupo había hecho un poco de ruido en la ciudad y nos pusieron de ‘abridores’. El siguiente concierto fue en 1991 como cabezas de cartel con la gira de ‘Senderos de traición’ junto a Las Novias y Niños del Brasil. Y de ahí saltamos a la gira de reunión en 2007, en la que hicimos dos ‘shows’. Esta será mi primera vez en solitario. Es muy emocionante para mí hacer un concierto tan masivo en mi ciudad en este momento concreto en el que los recitales han pasado a ser una excepcionalidad dentro de mi quehacer cotidiano. Voy a realizar cinco actuaciones en 2023 y seis en 2024 y quiero que sean especiales”, arrancó el artista.

Hubo que esperar hasta la pasada semana para el anuncio de la cita en la Romareda, en el marco del festival Vive Latino. Un escenario que no había sido incluido en un principio. Bunbury puso luz a la intrahistoria. “La decisión no ha sido al final. Había intención de tocar en Zaragoza desde el principio. Pero había un problema importante con la Romareda. Doy las gracias a Nacho Royo, el promotor, que ha hecho todas las gestiones y aproximaciones con las personalidades de la política y de los temas urbanísticos por las obras que se iban a iniciar en el estadio. Fui muy consciente del deseo de los seguidores de Zaragoza para que se hiciera allí un concierto. Entre todos conseguimos algo que en principio estaba descartado por las dificultades mencionadas. La presión de los fans nos ha empujado a todos”, desveló.

La banda de acompañamiento

Otra de las novedades que desveló el cantante fue que la banda que le respaldará en todos estos compromisos serán Los Santos Inocentes con la incorporación de su sobrina Erin Memento. Este combo, en el que se hallan tres aragoneses (Ramón Gacías a la batería, Quino Béjar a la percusión y Santi del Campo al saxo), ha acompañado al intérprete zaragozano desde 2008 hasta 2022 y el camino de ambas partes tan solo se separó el año pasado cuando la intolerancia de Bunbury a la sustancia química glicol, presente en el humo de los escenarios, provocó su retirada indefinida de los directos. Diagnosticada y solventada esta afección, retoman el vínculo. “Los Santos Inocentes van a ser la banda de acompañamiento en esta gira junto con la ampliación a Erin Memento, que va a acompañarnos con guitarras, teclados y coros”, concretó.

Sobre la mencionada problemática con el glicol, el músico transmitió máxima tranquilidad: “Lo que hemos hecho es negociar con una empresa que customiza y fabrica un humo sin el químico que contienen la mayoría de humos de escenario. Es una glicerina vegetal en vez de química”.

Bunbury abordó otros aspectos sobre la preparación de su retorno a la carretera y sobre el repertorio que confeccionará en cada uno de sus 11 ‘shows’. “Ahora mismo estamos preparando el diseño, el vestuario, los ensayos, los arreglos de las canciones… El repertorio siempre es muy complicado, sobre todo a medida de que vas publicando nuevos discos. Al afrontar un concierto tienes que buscar un equilibrio entre varias circunstancias. Por un lado, el disco o la etapa más reciente. Y por el otro, hay ‘hits’ bastante ineludibles. Y siempre dejo espacio para ofrecer alguna sorpresa inesperada para el público”, indicó.

Los precios

Tampoco esquivó temas más controvertidos como el aumento a nivel mundial en el precio de las entradas para los conciertos. En la Romareda los boletos cuestan 77 euros en grada, 88 en campo y 137,50 en la zona Front Stage. “Es una obviedad que desde el levantamiento de las restricciones de la pandemia la vida se ha encarecido para todos, desde el pan a la gasolina o los hoteles. En Estados Unidos el tema es más brutal todavía. Se está intentando hacer algo para limitar las comisiones y las reventas, que son dos aspectos que hacen que del caché del artista a lo que pagan los espectadores el aumento sea sustancial por culpa de intermediarios y personas que no hacen nada productivo”, argumentó.

Finalmente, aplazó hasta octubre el anuncio del nombre de los teloneros (prefirió denominarlos ‘abridores’) para los conciertos, incluido el de Zaragoza. “Va a haber abridores en todos. Cada ciudad contará con un artista que pueda aportar y que, obviamente, sea de mi gusto. Estamos hablando con diferentes nombres, algunos ya han confirmado su presencia y otros no pueden por las fechas. Además, está encima de la mesa la posibilidad de tener invitados puntuales que intervengan en una canción. Pero no lo quiero sentir como una obligación. En cada lugar que visite tengo amigos y, si surge y funciona artísticamente, puede ser que se produzcan esas colaboraciones”, apostilló.

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Bunbury, emocionado por su concierto en la Romareda: “La presión de los fans nos ha empujado”